Voyeur

Ayer te observaba como si no estuviera presente. Como si fuera un fantasma sentada en una silla blanca de plástico. Pero al parecer mi mirada fue tan densa que me miraste. Me gustó esa mirada. Mucho. Entornaste los ojos, desenfocando y enfocando y tragando en seco, como de susto. En verdad mirarte es como mirar una serie en la tele nunca se sabe si sueñas o ves lo que va a pasar el día de mañana. Y no hablas, no, si resulta que a veces enmudeces como una tapia. Igual te regalo una sonrisa, porque te la mereces…
Sin embargo intento refugiarme dentro tuyo a contar margaritas, esperando que sea la última vez que tenga que hacerlo. Además, cuando tus ojos atrapan los míos me siento a salvo, y al mismo tiempo me provoca un saltito en el estómago y casi acto seguido me fumo una estrella de fuego y a través del humo vuelvo a observarte sin temor a lo que pueda venir después.
La realidad desaparece me agacho y me cobijo otra vez en tu interior, como una intrusa, sin que lo sepas... Pero paso las hojas de una revista de chicas y finjo estar anestesiada con la música de los Blink 182 en mi IPod.
Sin embargo intento refugiarme dentro tuyo a contar margaritas, esperando que sea la última vez que tenga que hacerlo. Además, cuando tus ojos atrapan los míos me siento a salvo, y al mismo tiempo me provoca un saltito en el estómago y casi acto seguido me fumo una estrella de fuego y a través del humo vuelvo a observarte sin temor a lo que pueda venir después.
La realidad desaparece me agacho y me cobijo otra vez en tu interior, como una intrusa, sin que lo sepas... Pero paso las hojas de una revista de chicas y finjo estar anestesiada con la música de los Blink 182 en mi IPod.


