...That sinking feeling

Sus ojos se abrieron demasiadas veces durante la noche. A pesar de haberse tomado medio blister de Alplax. Despertó sientiendo como si todo el dolor de sus años hubiese llegado de un golpe, pero no tomaría calmantes, y no sólo por lo de las alergias, esta vez quiso sentir el dolor y retorcerse en él...
Con su primer aliento tuvo la sensación de que podía acabarse el mundo y le daría lo mismo. Sólo cifraba sus esperanzas en esa llamada... No pudo pensar en nada ni en nadie, ni hacer las miles de listas mentales para salvaguardar a aquellos que quisiera que sobreviviesen en caso de desastres... Hacer listas había sido su "deporte" favorito desde que era una niña.
Pero hoy sentía dolor al respirar, hoy sentía dolor de haberse despertado y estar viva...
Hoy por más esfuerzo que pusiera se le hacía muy cuesta arriba mantener la sonrisa. Total, en días como estos le importaba un pito que sus padres la vieran llorar. "Ojalá no me traigan a la niña". Fue lo próximo que pensó, al darse cuenta de que rodaban por sus mejillas tantas gotas de agua salada que podían convertirse en el mar...
Como cada día revisó su agenda, sintió como si se estuviese hundiendo bajo una lista de cosas pendientes más grande que el cielo. Su lista de deseos insatisfechos se había hecho muy larga, en su boca y en su corazón sólo quedó amargura. No pudo mirarse a sí misma a los ojos...
Encendió la tele y el radio, abrió la ducha y probó la temperatura del agua, dándose fuerzas a sí misma respiró profundo, y a la cuenta de tres se metió a la bañera pensando: "hoy lo único que quiero es que me escriba, me llame o me encuentre esa sola persona". Mientras, sin saber si era el radio, el televisor o solo su cabeza escuchaba una alegre melodía: "All the ducks are swimming in the water, fal-de-ral-de-ral-da"...

