The Sun Always Shines On TV
Hoy harán dos meses que se vieron al inicio de otoño, bajo la luna del penúltimo mes. Esa misma luna que horas después venció al sol y les sorprendió abrazados sin saberse amar. Pasaron más noches, más tardes, más lunas, más soles, que los enseñaron a andar caminos extraños que habían sido andados por ellos mismos en otros cuerpos, con otros soles, con otras lunas, con otras lluvias, con otros rostros… No importa ya, la intención era la misma, era la de amarse como sólo lo hacen los amantes para los que el tiempo no existe, los que sonríen unos a otros sin entender por qué, los que gravitan uno hacia el otro sin poder explicarlo, los que miran a la luna esperando a que llegue la primavera. Hoy no están compartiendo coordenadas, pero siempre estará el sol, siempre estará la luna y los días de lluvia y los amaneceres y todas las cosas que vivieron juntos en esta vida y en otras tantas en las que sus manos hechas una se ofrecieron la una a la otra el calor que hizo nacer el sol hoy tibiamente besa sus frentes y les hace sonreír.


