Funny Familiar Forgotten Feelings

Hace unos días me encontré con un amigo, que fue muy importante en mi vida, de esos de los que situaciones extrañas te separan, a veces no entiendes muy bien el por qué, simplemente un día salió de mi vida. No puedo decir que quedó relegado a olvido en mi memoria porque como pasan las cosas pensaba en él cada cumpleaños que pasó durante los casi cuatro años que duré sin verlo. De buenas a primeras dejó de aparecer en mi vida, ya no teníamos cosas en común, no sé…
Anoche compartí con una amiga de la que nunca me he separado, quizás física, pero nunca emocionalmente. Por más o menos 15 años ha sido importante en mi vida, y no veo la forma en que dejará de serlo… Me encontré una Florecita que me hizo sonreír… Vi de lejos amigos que ya no conozco…
Ayer, escuchando a Sabina, recordé personas, épocas, nombres, amores, mentiras, pasiones, voces, corazones, pinturas, libros, cafés, perritos, escalones, amigos, sorbetes, cervezas, bares, bailes, cigarros, noches, olvidos, carros, caminos, policías, miedos, amaneceres, latidos, besos… Que en su momento fueron importantes. Hoy, se diluyen en el tiempo presente hasta casi desaparecer, a veces no recuerdo que existen.
Así las cosas, hoy abusando de mi memoria, hice un collage con mis emociones y decidí conservar las partes bonitas de cada una de estas palabras – recuerdos, aparentemente inconexos entre sí, pero en mi mente muy atados unos a otros… Busqué en mi alma el pegamento que une las cosas lindas que tiene mi vida…
Y me quedo con esto, me quedo con un amigo que interpreta a Silvio conmigo y no le importa que no cante bien y además recuerda las mismas frases que yo de los temas de Joaquín, me quedo con un amigo que me deja besinhos en un SMS, me quedo con una amiga que me echa boches cuando me quedo dormida, pero es más dulce que el melao de azúcar, me quedo con mi alma gemela que expresa en imagen las palabras que digo, me quedo con el amigo que se preocupa por mí y que me llama diciendo que no aguanta más que “soy su única amiga”, me quedo con el amigo con el que guardo códigos que entendemos sólo él y yo, me quedo con el amigo de la eterna sonrisa que mira la vida como fotografías, me quedo con las canciones de Manolo García, me quedo con los correos electrónicos que vienen de lejos, de alguien que no conozco pero que cada mañana me hacen sonreír, me quedo con el cariño, me quedo con la alegría, me quedo con los amaneceres y las tardes bohemias, me quedo con mis películas de cine, con mis tardes solitarias, con mis libros, con las llamadas bonitas que me agitan el pulso, con los ciber-novios, mi crush del gimnasio, mi rayito de sol, el loco que quiso llevarme a la cama y después dijo adiós... Con todos los momentos que puedo recordar, que duraron lo que duran los dos peces de hielo de Sabina o el suspiro que brota de mi corazón…
Me ilusiona la idea de volver a sentirlos, ahora, sin hierba mala, limpios de las partes que no son tan lindas, listos para ser guardados sin manchas en mi memoria…
Anoche compartí con una amiga de la que nunca me he separado, quizás física, pero nunca emocionalmente. Por más o menos 15 años ha sido importante en mi vida, y no veo la forma en que dejará de serlo… Me encontré una Florecita que me hizo sonreír… Vi de lejos amigos que ya no conozco…
Ayer, escuchando a Sabina, recordé personas, épocas, nombres, amores, mentiras, pasiones, voces, corazones, pinturas, libros, cafés, perritos, escalones, amigos, sorbetes, cervezas, bares, bailes, cigarros, noches, olvidos, carros, caminos, policías, miedos, amaneceres, latidos, besos… Que en su momento fueron importantes. Hoy, se diluyen en el tiempo presente hasta casi desaparecer, a veces no recuerdo que existen.
Así las cosas, hoy abusando de mi memoria, hice un collage con mis emociones y decidí conservar las partes bonitas de cada una de estas palabras – recuerdos, aparentemente inconexos entre sí, pero en mi mente muy atados unos a otros… Busqué en mi alma el pegamento que une las cosas lindas que tiene mi vida…
Y me quedo con esto, me quedo con un amigo que interpreta a Silvio conmigo y no le importa que no cante bien y además recuerda las mismas frases que yo de los temas de Joaquín, me quedo con un amigo que me deja besinhos en un SMS, me quedo con una amiga que me echa boches cuando me quedo dormida, pero es más dulce que el melao de azúcar, me quedo con mi alma gemela que expresa en imagen las palabras que digo, me quedo con el amigo que se preocupa por mí y que me llama diciendo que no aguanta más que “soy su única amiga”, me quedo con el amigo con el que guardo códigos que entendemos sólo él y yo, me quedo con el amigo de la eterna sonrisa que mira la vida como fotografías, me quedo con las canciones de Manolo García, me quedo con los correos electrónicos que vienen de lejos, de alguien que no conozco pero que cada mañana me hacen sonreír, me quedo con el cariño, me quedo con la alegría, me quedo con los amaneceres y las tardes bohemias, me quedo con mis películas de cine, con mis tardes solitarias, con mis libros, con las llamadas bonitas que me agitan el pulso, con los ciber-novios, mi crush del gimnasio, mi rayito de sol, el loco que quiso llevarme a la cama y después dijo adiós... Con todos los momentos que puedo recordar, que duraron lo que duran los dos peces de hielo de Sabina o el suspiro que brota de mi corazón…
Me ilusiona la idea de volver a sentirlos, ahora, sin hierba mala, limpios de las partes que no son tan lindas, listos para ser guardados sin manchas en mi memoria…

